jueves, 16 de diciembre de 2010

cuba 2

tus luces de noche son

intermitentes


estrellas

ardientes




fracturadas

miércoles, 27 de octubre de 2010

alter

Escribió sobre los lugares que soñaba con conocer, describiéndolos al detalle desde su imaginación meticulosa (climas, cielos, idiomas, hazañas y colores imposibles en cada una de sus páginas) en vez de viajar.
Persiguió por escrito las vivencias de sus musas, todas clichés torturados y dulces, en vez de seguirlas por la calle.
Se inventó cien alter-egos y cien oficios diferentes porque el tipo del espejo era su Yo más inocuo.
Y así, año tras año, fue nutriendo sus facetas paralelas en pos de los relatos, nacidos de ápices de vivencias negadas a sí mismo.
Por eso dejó la escritura: después de todo, se decantó por vivir.

miércoles, 16 de junio de 2010

escrito sin métrica

Madrid se está nublando.
Pronto Nuncio se verá inundada
jugando sus escaleras a recolectar.
El Almendro dará riachuelos enlosados
y la Plaza se convertirá en espejo céntrico.
El metal barato de terrazas va a vestirse con
gotas que dejarán marca rancia
y el vaso de cartón del del portal en Gran Vía
se plegará mojado sobre las monedas de céntimo.
La vecina de rulos cerrará su ventana
lamentándose por la sábana apaleada por aguas,
los árboles bailarán entre los charcos
que al esquivar las guiris en short
convertirán en bragas de GAP,
y el kiosquero del 2De seguirá haciendo cuentas
y la tarde se hará más tarde
en la luz de pitidos de coche
con susurro a bares repletos.
La lluvia golpeará la ventana de mi cuarto
con ganas de lectura,
pero yo no estaré en él.
En el umbral del café un perro viejo
le dará la espalda al amo
por prolongar su carajillo
y la chica llegará más sonrojada y más bonita
a su quinta cita en Ruiz tras correr,
tapándose el flequillo con un bolso.
Buenavista será río
y Cuchilleros un lago.
Los tejados sonreirán
aplacados, menos tensos
en Delicias, Pez y Libertad,
el camarero bajará el volumen
para catar el timbal del cauce de una esquina
y el silencio paciente de pajarracos aislados.
Madrid mar salado, castizo, adulterado
de peces frenéticos vestidos
y ladrillos engañosos que otean
cromos empapados pegados a baldosas,
todas quisquillosas, de las hechas a mano.
Un estruendo acallará el otro estruendo,
aliviando el aire entre el cielo y el suelo
y al correr, resguardar el periódico, saltar orillas,
pasear mojado,
besar en la puerta y asaltar taxis
esquivando,
las morenas, los peces globo, los escualos,
todos madrileños,
todos empapados,
sentirán la ciudad como víctima de nubes del magnífico tirano
unidos como crías bajo el aguacero instantáneo
que amenace latente con abrir más espiches
y descorchar más opresores irisados.

miércoles, 7 de abril de 2010

chambre

Couchée sur son lit - seule - elle s'imagine une fois encore allongée au fond d'un bassin d'eau bleue.
Le bord de l'eau sont les bords du plafond.
Ses cheveux flottent dans un silence de paix. Sa peau paraît plus blanche dans l'hâle bleuâtre.
Elle regarde au plafond pour voir le monde filtré par les ondes douces.

Un chat s'approche d'elle en nageant lentement: ses poils suivent le mouvement des eaux et ses yeux verts font mal tant ils sont beaux, baignés de couleurs artificielles.
Le chat la frôle doucement de son museau mouillé et repart vers la porte en nageant, pour disparaître et se sécher au soleil.

Allongée, seule, elle voit ses deux parents puis son frère la regarder depuis le bord du bassin, inscrits sur le plafond.
Elle aperçois alors d'autres gens qu'elle aime aussi, à l'observer depuis la chaleur sèche.

Elle, toujours seule, allongée dans sa mer privée.
Eux, les aimés, à la regarder flotter dans son silence.
Si elle pleure, ses larmes se fondront dans ce petit océan clos de quelques mètres carrés.

martes, 6 de abril de 2010

P.I.B.

solo pienso pensar
en ti

padre de las ansias comunes

el tiempo de
un cigarro
de un agudo
de la noche
que recae
y me (que) traga

pensando

en tragarte

y
tragados
juntos

como nunca

será

larga la noche
tanto, que dará tiempo a olvidarte

y el alba podrá verse
delicada y
potente
a mí no podrá verme
(borrada en
esta noche,
mecida, y al tragarte)

despertaré
ya entrada la mañana,
tragada,

y el día volverá
a borrarte
pese al
cigarro que cernió
la noche
que tú

fumaste
conmigo,

que no sabes.

lunes, 15 de febrero de 2010

quelqu'un

La nuit, j'écris: "Il était génial et malheureux. Il connaissaît le mensonge de l'intérieur et, dégoûté de lui-même, s'était résolu à le vivre quand même.
Il y a des gens comme ça - si forts et authentiques que leur place dans ce monde semble chambouler aux pas de l'humanité minime.
Il regardait la neige depuis sa petite fenêtre sale, et souriait d'avoir perdu la capacité de sentir."

La nuitla nuitla nuit toujours. Toujours l'icone de ma pensée sur la chair durcie de la chaise et l'auréole des gens qui fument. Toujours l'attente de cet amour, qui revient – toujours. Le néant, aussi, comme l'opium qui s'inhale sans but. Puis plus rien. D'oú mon silence.
Tombe la nuit et ma ville devient orange, habillée de ses lampadaires grandioses et simples. La bière devient pulpeuse, ambrée – soleil du noir. Rien n'est dit, tout se palpe. Demain j'aurai la flême et je m'en foutrai.

miércoles, 3 de febrero de 2010

un bar

Un marin d'Amsterdam surprend l'entrée du bar, habillé d'espagnol. Il a quitté ses pleines, défait ses cordes, mis de la crème hydratante sur ses mains. Et pourtant, c'est lui: l'homme des illustrations d'une édition vieille, celui qu'ont toujours rêvé les pirates et dont Brel nous avertit.
Il s'assied silencieux et demande un café, toutes les conquêtes et les îles inscrites sur son dos, tourné. Les rues se taisent, la porte claque et le sol commence à nous bercer. La serveuse m'apporte une bière en titubant, prise d'un mal de mer. C'est l'océan qui est entré.




--- un marinero de Amsterdam soprende la entrada del bar, vestido de español. ha abandonado sus llanos, deshecho sus nudos y puesto crema hidratante en sus manos. sim embargo es él: el hombre de las ilustraciones de antaño, aquél soñado por piratas y del que nos advierte Jacques Brel.
se sienta silencioso y se pide un café, todas las conquistas y las islas inscritas en su espalda. las calles callan y se da un portazo. la camarera mareada me trae un trago oscilante. el océano ha entrado.